sábado, 21 de maio de 2011

Porque es sabado... voy a callarme

Sabado
El Puchero del Hortelano

Hoy voy a callarme porque es sábado,
voy a dejar para mañana lo que tengo que decir,
que los domingos por la tarde son más tristes,
y mucho más tristes que serán cuando ya no estés junto a mí.

Voy a callarme, que hoy es fin de semana,
y el domingo a la mañana cuando no hay despertador,
y te levantes despistada y con resaca,
voy a mirar tu cara linda y a ver si tengo valor.

Ese valor que a uno le falta cuando tomas decisiones
que te hacen temblar las piernas, que te encogen el corazón,
pero resulta inevitable en esta vida
coger uno u otro camino, elegir que es lo mejor.

Que salgan cosas de mi cuerpo que hace tiempo llevo adentro,
aún sin saber si será cierto, ni certero, ni mejor
que estarme quieto y dejar que pase el tiempo
y alargar este momento aunque su tiempo ya hace tiempo que pasó.

Voy a callarme porque es sábado,
voy a dejar para mañana lo que tengo que decir.





Saudades de outros sábados... esperando sábados melhores. Ainda que, com toda a mobilização por aqui, e com todo o trabalho a ser feito, este é um bom sábado.

domingo, 8 de maio de 2011

E enfim, última de San Juan de ...





Muuuuuuchas gracias, Javi.

Más San Juan...



Mais San Juan de Gaztelugatxe


San Juan de Gaztelugatxe, Bizcaya, País Vasco

Hoje, um dia de sol com nuvens, parada de descanso no meio da tesina e outras tarefas, partimos para San Juan de Gaztelugatxe.
Uma igreja muito antiga, em uma rocha, ligada ao continente por um istmo de pedras, com uma pontezinha e uma longa e estreita escada também em pedras.
Um lugar espetacular.
Gracias Javi, por la sugerencia.

terça-feira, 3 de maio de 2011

Si tu me preguntas por mi pasión

tuc, tuc, tuc, tuc
ella se despierta, sin abrir los ojos, y no puede creer que escucha la lluvia.
abre la cortina, sin mirar todavia, y siente el aire impregnado de ruidos y humedad.
se deja estar desparramada en la cama, recuerda el pelo del chico, tiene ganas de acurrucarse en él. "lluvia en el tejado, Berlanga en la tele..."

el corazón se aprieta. "Que pasa?" se pregunta. Enfin, abre los ojos y se dispone a salir de la cama. Café, té, tostadas, ordenador. Contestar correos. El corazón de nuevo, se manifesta. Un mail pal chico, un video de risa.

la mañana se va rápida. Dos páginas, organizar agenda, leer tonterias. Amigas on line. Comida. Simpsons. Leer. Corazón no le deja concentrarse. Limpieza. "Olvida, tonta, no pasa nada"

"Llamale", "no", "llamale", "no", y la pelea interna sigue. Al final, le llama.
Estava enfermito...

y la lluvia trae alivio, tuc, tuc, tuc, tuc, y el árbol le sonrie en la ventana.

domingo, 24 de abril de 2011

de soles nacientes

Mucho tiempo sin escribir. Y, escribiendo mucho.

Los ultimos días fueron preciosos, personas preciosas, tierras lindas, comida rica.
Así que os dejo con tres fotitas bonitas.


amanecer en Asturias

El pueblo unido

Más amanecer

sexta-feira, 25 de março de 2011

Por que existo yo?

Jimbo

Lo sé. Es bonito meterse en poemas. Es agradable ver gentes felices y enamoradas. Personas felices son mejores personas. Caballos felices también son mejores caballos.
Pero, así como tienes tu, tu naturaleza, tengo yo la mía.

Querido, sabes de que material soy hecha. No soy para poemas, ni para músicas, ni para enamoramientos. Soy justamente para momentos como ese, ahora que te escribo.

Ella esta escuchando "Eu e você sempre", de Jorge Aragão, "se eu tivesse o dom, de fugir pra qualquer lugar, ia feito um pé de vento..."; también escucha a The Eagles, Hotel California, "up ahead in the distance, I saw a shimmering light, my head grew heavy and my sight grew dim". Que piensa tu que debo yo hacer?

Yo existo para eso, amado, para eses momentos durillos, cuando los caminos no tienen el color que se desea, cuando los planes no son seguidos por toda la multitud de factores del universo.
Yo existo para cuando alguién querido nos manda besos con dolor en el alma.

Espero que nos encontremos. Se isso não acontecer, sabes que meu coração te abriga.


Con cariño
Bárbara

domingo, 20 de março de 2011

Tu, yo, un caballo y un poema

Bárbara, mi amor

En el día 10 de marzo tuve un sueño, uno de los más agradables de toda mi vida.

Estava ella, estaba él, estava yo. Yo era un caballo lindo, guapísimo. Ella y él estaban enamorados, y me tenían a mi. Yo estaba orgulloso.

Los tres estábamos en un sitio muy muy agradable, bonito, delicado. Era un camino, pero también era una casa. Había verdes, y flores, y alimentos, y agua. Los dos empezaron a mirar los mapas, para nos ubicar y descobrir el nombre de aquél sitio.

Y, sabe que? Estábamos en un poema. Sabes, querida, el poema es uno de los lugares más agradables donde se puede estar. Yo lo sé. Y además, era una sensación muy viva, muy fuerte, era muy real el hecho de estarmos los tres ahí.

Kriptonita, Polillina, quiero volver a verlos aqui. No quiero más salir del poema...

Bárbara, cuando te animarás a soltar tus sueños? Cuando nos veremos en eses lugares tan deliciosos? Sueltate, amada mía, y ven.

Besos
Jimbo

sábado, 12 de março de 2011

El mar y la pareja

En una mañana, él salió de casa deseando nunca más volver a verla.
Había sol en las calles, el ruido del mar se hacía silencio cuanto más se alejaba del barrio. "Llega la primavera", piensa.

Los dos vivían en el barrio de pescadores, desde la muerte del abuelo. Una casita pequeña, sin agua, con energía eléctrica precaria, sin radiadores. El invierno había sido terrible, con la casa cerrada, helada, el buen humor de los primeros meses de matrimonio se marchara.

A él le fastidiaba los comentarios que ella hacía, comentarios tontos, en los cuales no paraba de reírse. Él quería hablar de cómo mejorar el mundo, y ella quería arreglar la casa. Él salía para reuniones con amigos, y ella salía en busca de trabajo. Él se emborrachaba con el poco dinero que conseguían, y ella lloraba.

A los dos les gustaba el mar. Los dos se sentían felices por estar cercanos al mar, aunque en tan malas condiciones.

El mar recordaba a él el pelo de ella, largo, de un color entre rubio y castaño. Con una sonrisa tímida, recordó el pelo cayendo por las espaldas, la piel tan blanca, y los gemidos y suspiros cuando hacían el amor.

Mientras el sol desaparecía, él se vuelve hacía tras, camino de casa. Al llegar, un raro olor a flores le esperaba.